Basdala: nota sobre una nota
Orsai en Bolivia
Queridos Juan Arturo y Claudia:no sé si ustedes se conocen, pero tienen en común que son los dos únicos lectores de Orsai en Bolivia que se suscribieron a las revistas de 2012.
Como sabrán sus propios bolsillos, pagaron una bestialidad por la suscripción, y les agradezco mucho el esfuerzo.
Los convoco porque me gustaría poder enviar más revistas a Bolivia, pero no tenemos ni un solo distribuidor. El problema es el gasto de envío.
Quizá ustedes conozcan a otros ocho lectores que quieren tener la revista pero no pueden pagarla tan caro.
Si entre ambos llegan a diez lectores, les saldría a todos más barato.Y si llegaran a veinte lectores, todavía más barato.
¿Podemos hacer algo, ustedes conocen gente?
Me gustaría estar enviando al menos diez revistas en febrero, y no solamente dos.
Un abrazo!
Long play de Mauricio Castellón
Una larga duración (LP), implica desde ya aires de nostalgia, sonidos de nostalgia o melancolía. Y no por nada la lluvia se presenta recurrente a lo largo de la poesía. La aguja sobre el vinilo avisa la presencia de un fantasma, que detrás de la cortina de una tarde gris nos contempla, nos mira saltar para llegar a las aceras bajo un aguacero o caminar casi como zombis bajo el sol. Ese fantasma es Mauricio Castellón Michel y su voz es esa, la voz del humo que habita detrás de los viejos discos que se oyen aun ahora.
Dar la cara en un Lado A, donde nacer es obligatorio y tedioso, casi la tortura de la repetición de los días, la que nos obliga a ponernos lucidamente pesimistas y cometer actos de heroísmo: ver hermosura en la basura; no es más que una premonición para un Lado B, del cual uno espera el mismo transcurrir de las coscas, la continuación de una fiesta donde nadie se anima a bailar, y es una sorpresa toparse con tanto silencio alimenticio, la fuerza de un simple punto y la contundencia de un grifo mal cerrado que gotea, con exactitud, todas las palabras del insomnio. Luego, la satisfacción de sentir el espacio aun rondando.
y akí está el link:
http://www.mediafire.com/file/6wujg185nw2ulp1/LP Long play.pdf
Aires nuevos en la narrativa boliviana “El historiador cercado y otros cuentos”
Como post dejo el comentario que Cecilia hizo en la presentación del libro "El historiador cercado y otros cuentos", resultado del V Concurso Nacional de Cuento Adela Zamudio. Que sirva de invitación a la lectura.
Aires nuevos en la narrativa boliviana
"El historiador cercado y otros cuentos"
Por : Cecilia Di Marchi
1. 1. Un encuentro inesperado con el pasado. Fausto es un joven investigador que quiere reescribir la historia a partir de personajes aún desconocidos de la época colonial. En sus idas y venidas, descubre un documento único y olvidado sobre un tal don Baldomero de Graz y Moncayo, conde de Revilla, y un libro negro que este personaje custodiaba. El solo hecho de portar este libro hace que todo cambie para aquel que lo posea. Y cambia también la forma en que los demás (personas o animales) lo perciben. Don Baldomero huye de España, y trata de refugiarse en la Real Audiencia de Charcas; pero los monstruos (internos y no) que lo persiguen no tardan en encontrarlo, hasta adueñarse de él.
Estos documentos, contenidos en un extraño baúl, van sumiendo a Fausto en investigaciones, interpretaciones, traducciones de lenguas desconocidas, y hacen que poco a poco se enfrente a sus propios demonios.
Camilo Albarracín en "El historiador cercado" busca, a través de un lenguaje que quiere semejarse al de las crónicas de historiadores de otros tiempos, acercarnos a la tormenta que resulta de este encuentro.
2. El encuentro con la muerte. En el cuento "El dibujante de historietas (la pelea antes del fin)", de Aldo Medinaceli, un virus desconocido está –se podría decir– desmaterializando a Trevor, dibujante de historietas y empleado de una librería. Este virus hace que pierda el apetito, que pierda la musculatura, que se desescame su piel. Huérfano de madre, y abandonado por su padre, Trevor es cuidado por su hermana Alina. Pero, con el pasar de los días, la enfermedad no hace más que progresar, sin que los médicos puedan terminar de comprender qué le sucede. Un día se descubre como puro hueso, como esqueleto caminante que emprenderá una travesía por la ciudad, viéndola de una manera nueva, para llegar a luchar por su vida en un ring muy particular. Un ring en el que todos estamos inmersos, en el que luchamos contra el miedo de descubrirnos como la muerte misma.
3. El encuentro con las revoluciones. El pasado, reciente o no tanto, están nuevamente generando cuentos y narraciones que nos proponen puntos de vista distintos. En el cuento "Cuando tus palabras resonaban armadas", Rosario Barahona nos relata el encuentro entre Genny Köller y los guerrilleros Inti Peredo y Jorge Ruiz. Ambos hombres se refugian en casa de Genny por unas horas, y a partir de las conversaciones que se desarrollan en esta jornada, la vida de la joven cambiará de rumbo. Basado en hechos reales, este cuento nos recuerda una serie de hechos de nuestra historia reciente que aún quedan por desvelarse del todo.
4. Un encuentro con el destino. ¿Qué pasa si el taxi que tomaste se detiene en la gasolinera? ¿Qué harías si encuentras a una mujer llorando, que no tiene dinero para pagar su pasaje y necesita ir a buscar a sus hijos? ¿Quién no se apiadaría de ella? En el cuento "999", de Edwin Callizaya, el escenario está dispuesto, desde el inicio, para la desgracia. Entre exclamaciones cotidianas que nos advierten del inminente peligro, haciendo referencias y guiños a cuentos y leyendas populares, nos sumergimos en un relato escalofriante, vívido, que –les aseguro– disfrutaremos con locura.
5. Desencuentros. Una mujer entra al bar, al inicio de la noche, en busca de un compañero casual y sexo de consolación. A partir de esta imagen, en "Secuencia" de Gabriel Iriarte, exploraremos cómo se conecta la vida de una serie de personajes, en tránsito entre una noche de bodas, pasando por un viaje a Europa de un tamborilero hasta dejarnos en la puerta de una casa, en las faldas de un cerro, en una vertiginosa secuencia de esperas, contactos, roces y desencuentros entre los protagonistas del relato.
6. Una segunda oportunidad. José siempre se levanta temprano, sube a su moto y acelera para llegar a su oficina, con fondo musical de heavy metal. Un día cualquiera, en una curva cualquiera, se estrella con una camioneta. Claudia Michel nos cuenta en "Segundo tiempo" la recuperación de este accidente, con una mirada hacia la cotidianidad de José con una maestría notable, logrando hacernos entrar de lleno en su vida, conocer sus miedos, sus pasiones y su deseo por los pies de Eva, mientras corre en un partido de fútbol, tratando de ganarle al tiempo mismo.
7. El encuentro del deseo. Estefany tiene 14 años. Es una de las campeonas de lectura de su liceo, y debe participar en un concurso. Tiene un chico con el que está descubriendo, "sin querer queriendo", el placer del sexo… y también descubrirá que no siempre el deseo es suficiente. Con un lenguaje muy cotidiano, muy cercano a nuestras experiencias, Boris Paredez nos presenta en "Un moscardón llamado deseo" a unos personajes entrañables, que nos harán retornar al tiempo de la escuela, de las primeras excitaciones, del deseo y del descubrimiento del primer amor.
8. Encuentro con el enemigo. En El Aleph, Borges nos cuenta la historia de dos reyes y dos laberintos. El laberinto del rey de Arabia era uno que no tenía escaleras que subir, ni puertas que forzar, ni muros que cerraran el paso. Este laberinto infranqueable no era otro que el desierto. Este laberinto es el escenario en el que Paniagua, soldado boliviano, se topa con Valdez, paraguayo, que también compartía guerra, sed y desesperación. "Conversación en el desierto", de Rodrigo Urquiola Flores, nos lleva al chaco, al desierto, a la guerra. En este cuento, en el que se puede sentir el olor a muerte como acompañante, no queda más que preguntarse quién realmente es el enemigo, dejando un amargo sabor en la boca, sin agua cerca para poder olvidarlo.
Cochabamba, enero de 2012.
Fernando Molina gana el premio Iberoamericano de Periodismo Rey de España
La Razón Digital / Agencias / Madrid
10:36 / 12 de enero de 2012
Un despacho de la agencia EFE desde Madrid destaca que en el trabajo –publicado en el diario Página Siete, el 28 de agosto de 2011–, el autor mantiene la tesis de que las principales contribuciones de Hispanoamérica al pensamiento mundial son aquellas que produjo su mismo descubrimiento y que se incorporaron al pensamiento occidental: la posibilidad de ser feliz en la tierra.
El autor mantiene que, sin obviar los errores de la colonización y su crueldad, algunos españoles religiosos o intelectuales pusieron los cimientos de la ética moderna basada en la capacidad individual de decidir.
"Este artículo logra desmitificar la idea que se ha venido enraizando en América Latina y, sobre todo, en las islas del Caribe, que trata de desnaturalizar la más trascendente epopeya del siglo XV: el descubrimiento del Nuevo Mundo", según el jurado de la XXIX edición de los premios, que convocan anualmente la Agencia EFE y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).
Molina, nacido en La Paz en 1965, ha sido reportero y editor de La Razón, subdirector de La Prensa, director de los semanarios Nueva Economía y Pulso y actualmente se desempeña como editorialista de Página Siete.
El Premio Internacional de Periodismo Rey de España en el apartado Iberoamericano está dotado con unos 11.500 dólares y una escultura de bronce del artista Joaquín Vaquero Turcios, que serán entregados en primavera por el rey Juan Carlos I, en una ceremonia en Madrid.
Demo
Aldo Medinaceli gana el premio Costa Du Rels

Aldo Medinaceli escribió Ajayu,inspirado en un paseo por la ciudad de La Paz y ayer la Alcaldía de esta urbe le concedió el premio mayor del sexto Concurso Municipal de Escritura Dramática “Adolfo Costa Du Rels”, dotado con 10.000 bolivianos y un diploma de honor.
Medinaceli, quien estuvo fuera del país durante la primera parte del año, comenta que retornó a La Paz con la idea de escribir una obra de teatro y participar en el certamen.
“Me interesa presentar una obra en vivo y directo, porque en una obra de teatro uno observa mejor las emociones que puede despertar en la gente”, explica el autor, quien estudió en la carrera de literatura en la Universidad Mayor de San Andrés y que también desde el inicio supo que, de ganar, iba a destinar gran parte del premio a la puesta en escena de su texto.
En aymara, ajayu significa alma, y por eso el autor escogió el término para designar la obra que trata de una mujer que tiene un pasado tormentoso porque fue víctima de represiones políticas.
“Es un intento de plasmar un retrato de la locura a través de las imágenes plasmadas en el escenario”, sostiene.
La idea de escribir el libreto de Ajayu nació de una excursión que Medinaceli emprendió “en busca de descubrir dónde termina la ciudad de La Paz, en el lado este”.
De esa travesía, el escritor recuerda una escena inolvidable. “La carrocería abandonada de un micro que, aún no sé por qué, me dio la idea, la atmósfera y el ambiente necesario para recrear esta obra de teatro”.
El escritor paceño -que actualmente trabaja en la reedición de la obra de Arturo Borda- afirma que escribir una obra de teatro no es nada fácil, requiere de otros recursos literarios ausentes en el cuento y la novela. “Hay que tener en cuenta la dimensión espacial”, recomienda.
F/22 Antología poética
El intento de reconocerse en la deformidad de un pasado que estará siempre en conflicto con la engañosa fragilidad de la memoria, es el campo sobre el que estos nueve autores se desplazan intentando capturar la intimidad del detalle.
Evitando cualquier tipo de despliegue que termine transformando el lenguaje en algo más próximo a la pirotecnia que a la insistencia reflexiva; lo que se fue, se deseaba ser y los breves destellos de intenciones futuras, se transforman aquí en una serie de fotogramas que, inevitablemente, terminan relacionándose entre sí.
Un álbum cargado de todo aquello que se esconde tras los retratos y de instantes a los que, en su irremediable fugacidad, muchas veces sería preferible no volver.
Desde mediados del año 2008, en la ciudad de Cochabamba se ha podido evidenciar la existencia de una nueva promoción de escritores que ha destacado por una renovación poética en relación con sus antecesores más próximos. Desde entonces, estas voces han sido parte de un proceso de trabajo en conjunto con el programa formARTe y el Área de Letras de proyecto mARTadero; sumándose durante el presente año a un proyecto creativo modular, en el que lograron un ajuste mayor de sus propuestas, obteniendo las series poéticas que componen este primer libro. Es en este contexto que nace "La ubre amarga ediciones" invitando a la presentación del libro f/22 – Antología poética.







